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jueves, 20 de diciembre de 2012

Crónica de una muerte anunciada





Me acaba de llegar la noticia del posible cierre del centro de diálisis El Atabal, Unidad del Servicio de Nefrología del HRU Carlos Haya de Málaga . Siempre han  habido rumores, desde que trabajo en Málaga los estoy oyendo, pero tan fuertes como estos, nunca.





Para hacer un breve resumen, El Atabal no es un centro de diálisis extra hospitalario en si, es mucho más. Es una unidad más de las que integran el Servicio de Nefrologia del Hospital Carlos Haya; donde todos estamos en continuo contacto, tanto pacientes como profesionales. Se encuentra ubicado fuera del hospital , pero forma parte del mismo. El personal que atiende a los pacientes son trabajadores del hospital , se ha formado en el , sigue los mismos protocolos , actúa según el mismo proceso asistencial integrado, va a las mismas reuniones, el personal que rota por ambos es el mismo, los nefrólogos que hacen guardias son los mismos, que más se puede decir. 

Existen técnicas especiales de hemodiálisis que, aunque el centro es extra hospitalario, no hay centro concertado en Málaga que las proporcione a sus pacientes. Por estas razones, los pacientes del Atabal se dializan allí, al igual que los pacientes del hospital se dializan en el hospital. 
Por todos estos motivos, los usuarios del Atabal están comenzando sus movilizaciones,  para evitar el posible desmantelamiento del centro a favor de la gestión privada.
La Señora Gerente del hospital quiere  considerar este centro con iguales características que otros extra hospitalarios, para poder derivar pacientes a los próximos centros concertados que se abrirán en breve en Málaga. 
No me parece correcto que sean considerados por igual. Cada tipo de centro responde a unas expectativas y este en concreto responde a unas únicas expectativas para el tipo de pacientes usuario del mismo. Se podría decir que es un híbrido  entre atención hospitalaria y extra hospitalaria, por eso existe. Los usuarios no poseen características para dializarse en hospital como tampoco para dializarse en la Privada-Concertada.



Objetivo: reducir el gasto. 



El mismo de siempre. La Sanidad pública no genera ingresos, sólo gasto. Eso es de cajón. No producimos nada en el sentido económico del  término, producimos y preservamos algo mucho más importante: la salud de la población.
Por eso me indigno cuando oigo que la Sanidad no es rentable. ¡Claro que no lo es, Señora Gerente! ¿Que había usted pensado? No lo es si se considera un hospital público como una fábrica que hace automóviles, o como una cadena de hoteles en los que el usuario paga por recibir unos servicios. Pero estamos hablando de un Sistema Público, el sistema sanitario de nuestra comunidad. De unos usuarios que son crónicos, últimamente tratados por el Gobierno como apestados. Estos apestados  necesitan recibir la mejor atención posible. Todos somos o llegaremos a ser apestados en mayor o menor medida.
Recortes nos obligan a derivar pacientes de diálisis hospitalaria a otras unidades , entre ellas el Atabal. ¿Qué pasará entonces si desaparece? ¿Dónde irán los usuarios del Atabal y los que derivamos? No quiero ni pensarlo. Cada unidad tiene su misión, tanto en la pública como en la privada, y se están mezclando conceptos.



Se equivocan en recortar en lo básico, se equivocan en pensar que se pueden intercambiar roles, se equivocan , en definitiva,  en la gestión de la crisis. Es fácil gestionar en periodos de bonanza, pero en periodos de crisis hay que trabajar con mucho sentido común y consenso con los profesionales que entendemos del asunto para conseguir que los daños colaterales sean los mínimos. 
Se están tomando decisiones fundamentales sin contar con nadie, con premeditación y alevosía, y con una falta de sensatez pasmosa. A veces nos encontramos que ya es demasiado tarde para poder hacer nada, pero espero que esta vez se considere al grupo de personas formado por los usuarios y trabajadores del Servicio de Nefrologia del hospital Carlos Haya, ya que todos nos sentimos afectados por esta absurda decisión.



Sigo pensando en el maravilloso slogan de la marea blanca: 



La Sanidad no se vende , se defiende.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Falta de enfermeros

Los que nos dedicamos a la enfermería, vemos cada verano cómo se van recortando las contrataciones, cómo cierran plantas en algunos hospitales en los meses de verano, a veces en ciudades con aumento de población en los meses estivales, trabajamos con contratos "basura" , con ningún incentivo, y aun así, somos lo suficientemente profesionales para que estas situaciones no afecten al usuario.

Este verano estamos doblando turnos , porque no está cubierta la plantilla, están contratando a personal que no está reciclado en hemodiálisis, porque parte de ellos se han ido a trabajar a otro sitio que le ha ofrecido un contrato mejor.

La frase más oída en los últimos meses en mi servicio es "no hay", porque no hay de nada, ni personal, ni material, ni días libres... En fin, yo seguiré con mi sonrisa, aunque me la tenga que dibujar a veces.

En este articulo, que pongo integro, se habla un poco de la situación vivida, aunque la realidad es incluso más precaria.


SECRETARIO PROVINCIAL DEL SINDICATO DE ENFERMERÍA (SATSE)
Eugenio Pérez: «El SAS no cuida a los enfermeros como se merecen»
«La calidad asistencial que damos a los pacientes es buena, pero no podremos mantenerla si no hay un incremento de las plantillas». Pérez dice que la situación es insostenible en hospitales y centros de salud
ÁNGEL ESCALERA

Enfermero y licenciado en Derecho, Eugenio Pérez lleva cuatro años como secretario provincial del Sindicato de Enfermería (Satse). En esta entrevista, denuncia que el SAS no cuida a estos profesionales como se merecen, y avisa de que la calidad asistencial bajará si no hay un incremento de las plantillas. El sindicato continuará con sus protestas si no logra una respuesta satisfactoria a sus peticiones por parte de los dirigentes sanitarios.



¿Qué le ha llevado al sindicato a acentuar la campaña de movilizaciones y protestas en otoño?

- Verá, a la falta habitual de personal de enfermería en los centros de salud y en los hospitales del SAS se ha sumado el déficit de sustituciones habido a lo largo del verano. La situación se ha hecho insostenible y nos hemos visto obligados a salir a la calle a pedir lo que creemos que en justicia nos corresponde: que las plantillas de enfermería de atención primaria y de los hospitales estén cubiertas al cien por cien.

¿Málaga es la provincia andaluza con mayor necesidad de personal de enfermería?

- Consideramos que Málaga es la que más carencias tiene. Hay dos motivos para ello. Primero, el número de enfermeras que tenemos es el más bajo en relación a la población censada; segundo, hay una numerosa población flotante que acentúa aún más el problema.

¿Qué zonas de la provincia se enfrentan a mayores deficiencias por la escasez de personal?

- En la Costa del Sol es donde más carencias hay. En esa zona la situación es insostenible por la masificación y la escasez de profesionales: el personal no da abasto. En el interior de la provincia, aunque también hay problemas, el trabajo se hace de forma un poco más desahogada.

¿Cómo están las cosas en cuanto a enfermeros se refiere en el Hospital Carlos Haya y en el Clínico?

- Creemos que la situación es mala, porque hay una gran rotación de enfermos, mucho trabajo asistencial e incluso camas supletorias en algunas habitaciones, lo que significa que donde debe haber dos pacientes hay tres y donde debe haber tres, hay cuatro. Esto para la enfermera que debe atender a esas personas es insufrible.

¿Cuántos enfermeros nuevos hacen falta en Málaga para dotar suficientemente a las plantillas?

- Calculamos que son necesarios unos 700: 200 en los centros de salud y 500 en los hospitales. De esa forma, se lograría mejorar la calidad asistencial que se ofrece en estos momentos a los usuarios.

¿Por qué las necesidades son mayores en los hospitales que en los centros de atención primaria?

- El tipo de trabajo es distinto. En los centros de salud hay muchos programas sanitarios que recaen sobre el personal de enfermería, pero es que en los hospitales se trabaja a destajo, con turnos de mañana, tarde y noche. Las cargas que soportan los profesionales son muy altas, a lo que se suma el estrés por no poder hacer una buena práctica profesional debido a la falta de tiempo. Por eso muchas enfermeras, las más antiguas, han pedido traslado y se han marchado en desbandada hacia la atención primaria.

¿Considera que la calidad asistencial que se ofrece a los pacientes de la sanidad pública es deficiente?

- La calidad de la atención de enfermería es buena, pero podría ser mucho mejor. Tememos que se vaya deteriorando hasta llegar a ser más baja de lo que debería. Es imposible mantener la calidad si no se incrementa la plantilla.

¿Considera que el SAS margina a los profesionales de enfermería?

- Sí, efectivamente, nos margina. En cuestiones de formación, de investigación y de capacidad científica creemos que no está haciendo lo posible para que nos desarrollemos. Consideramos que el SAS no está cuidando a los enfermeros como se merecen, y si no lo hace, difícilmente los enfermeros podrán cuidar a la población

.¿Qué le parece que crezca más la contratación de médicos que la de enfermeros? - Vemos lógico que se incremente la plantilla de médicos que trabajan para el SAS, lo que no es normal ni lógico es que el personal de enfermería, que es el que está las 24 horas junto al paciente y sobre el que recae la atención continuada de los usuarios, aumente de una forma tan baja. En otros países de la Unión Europea, de cada diez sanitarios seis son enfermeros y cuatro, médicos; en España ocurre al contrario: hay seis médicos y cuatro enfermeros. Eso es algo desproporcionado.

¿Cómo se solventa esto?

- Haciendo un esfuerzo inversor y contratando a más enfermeros.

¿Ha habido algún tipo de respuesta por parte de la Consejería de Salud y del SAS a sus reivindicaciones?

- Han alegado problemas presupuestarios y han dicho que es un tema que hay que estudiar y negociar. Lo que nos preocupa es que van pasando los meses sin que en el Presupuesto de 2008 se introduzcan las partidas necesarias para incrementar las plantillas. Si el SAS no nos da soluciones, el 22 de noviembre habrá una gran concentración de enfermeros andaluces en el Palacio de San Telmo y en el Parlamento andaluz.

¿El déficit de personal acentúa las fricciones con los usuarios?

- Claro. Cuando no hay suficiente tiempo para dedicárselo a un paciente se crea más estrés, el usuario se frustra y a veces surge la agresión verbal o la física. No hay nada peor que verse agredido en el puesto de trabajo.

¿El cambio del modelo organizativo del SAS, con un incremento de la actividad de tarde, ha afectado a los enfermeros malagueños?

- Han aumentado las cargas de trabajo del personal de enfermería, puesto que está habiendo un mayor número de ingresos y de operaciones. Si antes entraban dos pacientes por tarde en una planta, ahora lo hacen cuatro, sin que se haya incrementado el número de enfermeras, lo que provoca una sobrecarga de la actividad profesional.

¿Hay problemas de paro en su profesión?

-Existe el bulo de que todas las personas que acaban la carrera de enfermería encuentran empleo rápidamente y que no paran de trabajar hasta que se jubilan, pero no es así. Desde 1992, los profesionales que terminan sus estudios sólo logran trabajar tres o cuatro meses al año. Hasta que pasan cinco o seis años no empiezan a tener contratos más continuados, aunque sin estabilidad en el empleo. Por eso, una salida a la que recurren muchos enfermeros en paro es irse a países de la Unión Europea a ejercer su profesión.


http://www.diariosur.es/20071104/malaga/eugenio-perez-cuida-enfermeros-20071104.html

martes, 24 de junio de 2008

Donaciones cruzadas



España permitirá donar el riñón a un desconocido
Si un enfermo tiene un posible donante, pero éste resulta incompatible, podrá 'intercambiarlo' con el de otro afectado
MÓNICA L. FERRADO - Barcelona - 24/06/2008





Cuando un enfermo necesita un riñón y cuenta con un donante vivo, sea un familiar o amigo, gana tiempo por partida doble. Por un lado, años de vida, ya que el órgano de una persona viva está en mejores condiciones. Por otro, acorta su permanencia en la lista de espera -de hasta 18 meses-, con lo que su cuerpo también se encuentra mejor para la intervención. Pero más allá de la voluntad, este gran acto de amor cuenta con un importante obstáculo: donante y paciente deben ser compatibles. La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se ha propuesto solucionarlo con un sistema cruzado: la persona que necesite un riñón y cuente con un donante que sea incompatible podrá intercambiarlo con otra pareja que esté en la misma situación.
Se rompe así una firme cautela en el sistema español de trasplantes: no cabe la donación de un órgano por un vivo salvo en el entorno de la familia y amigos más íntimos. Desde ahora, podrá darse un riñón a un desconocido.
El plan podría empezar a funcionar en 2009, y se espera que suponga un impulso para que España -líder mundial en donación de órganos de cadáver- aumente sus tasas de donación de vivo. El año pasado, sólo el 6,2% de los trasplantes que se realizaron fueron de este tipo. La media europea es de un 15%. Precisamente la abundancia de órganos de cadáver ha frenado las donaciones vivas. "Hasta ahora, no se habían visto como necesarias, pero en los últimos cinco años la situación ha cambiado. Tiene que pasar a ser la primera opción", dice Rafael Matesanz, presidente de la ONT. Más de 4.000 personas esperan recibir un riñón.
"Los resultados son mejores. Además, cada vez tenemos menos donantes de cadáver jóvenes, ya que la tasa de accidentes de tráfico ha descendido. En 2007 fue de un 7%, cuando hace dos era del 14%", añade. Los donantes envejecen. "El 43% tiene más de 60 años. La esperanza de vida del órgano trasplantado de vivo más joven es de unos 16 años, porque ha sufrido menos. El de cadáver es de 10 años, porque ha sufrido la muerte", según Matesanz.
El año pasado se realizaron en España 137 trasplantes de riñón de vivo. Las nuevas técnicas de cirugía de mínima invasión también han permitido que la extracción del órgano sea cada vez más sencilla. Pero una tercera parte de las donaciones de vivo que ya tienen pareja no se pueden materializar, por tener grupos sanguíneos diferentes o por incompatibilidad. Luis Guirado, nefrólogo de la Fundación Puigvert en Barcelona, señala que en este centro hay 24 parejas incompatibles que podrían intercambiarse con otras con el mismo problema si existiese un banco de datos nacional.
La propuesta de la ONT y varios hospitales se presentará el miércoles a la comisión de trasplantes del Consejo Interterritorial de la ONT, que nombrará un grupo para desarrollar el reglamento. José Luis López del Moral, juez de la audiencia de Cantabria, no ve ningún impedimento. "La ley sólo prohíbe la donación cuando el donante se ve forzado por motivos económicos o sociales", explica. "En el caso de la donación cruzada, cada parte aporta un donante libremente, hay reciprocidad".
El modelo se basa en el de países como Estados Unidos, Holanda o Corea del Sur. En este último, la mayoría de trasplantes se realizan con donantes vivos; el de cadáver resulta casi imposible porque su cultura no acepta la muerte cerebral. El 80% son por intercambio, que muchas veces supone encajar hasta a ocho parejas. En España, "empezará a funcionar en cuatro o cinco hospitales que ya tengan una gran experiencia en trasplante renal", dice Matesanz.
Para Guirado, lo único que podría requerir un ajuste es el anonimato. La ley establece que el donante de vivo debe declarar ante el juez el nombre y los apellidos de la persona a la que dona su órgano y cumplimentar una solicitud. Además, la donación cruzada prevé la donación in situ. Por tanto, el anonimato es difícil.












Opino que es una alternativa más al sistema de donaciones. Es cierto que el numero de donaciones ha descendido; además, con el aumento de la esperanza de vida, se ha aumentado el numero de personas en lista de espera. Un ejemplo, cuando yo empecé en Nefrología, no podían transplantarse personas de más de 70 años, y pocas personas pasando esa edad entraba en programa de hemodiálisis. Los tiempos han cambiado y ya la edad no supone un único requisito para no entrar en lista de espera.


Para López del Moral, encargado de revisar los aspectos legales de esta iniciativa, la puesta en marcha de las 'donaciones cruzadas' no requeriría de un cambio legislativo porque la actual normativa española prohíbe donar a una persona 'sujeta a determinados condicionamientos', sobre todo económicos, pero no 'a determinadas condiciones', como es el caso de este tipo de intercambios. 'Se intercambia el receptor, pero la voluntad de donar existe, no se trata de un intercambio de órganos', puntualizó el experto, quien no obstante, considera que se trata de una 'cuestión compleja'.


Aunque esto es cierto, supongo que habrá que "pulir" un poco los aspectos éticos para no ocasionar conflictos, pero entra dentro de la legalidad, sí.


Y habrá que esperar resultados cuando entre en vigor, aunque el objetivo de duplicar los trasplantes de donante vivo se alcanzaría fácilmente con esta iniciativa.



viernes, 25 de abril de 2008

Comité de ética y clero







Un cura en el comité de ética
Polémica por la presencia de sacerdotes en órganos consultivos de los hospitales
EL PAÍS - Madrid - 25/04/2008



La presencia de sacerdotes católicos en los comités de ética asistencial de los hospitales públicos, que asesoran sobre cualquier actuación que pueda suponer un conflicto moral o ético, ha levantado una gran polémica por el convenio que el Gobierno de la Comunidad de Madrid firmó el 2 de enero con el Arzobispado de la región, que así lo contempla.
La tarea de los comités de ética suele ser la de proponer protocolos de actuación en casos que puedan plantear cualquier tipo de conflicto ético (abortos en avanzado estado de gestación, cuidados paliativos, etcétera) y, en el caso de que algún profesional lo pida, valorar situaciones concretas en informes no vinculantes. A pesar de que existe la posibilidad de incluir a los sacerdotes, lo cierto es que no suelen estar a no ser que sean expertos por su labor médica o su experiencia en filosofía o bioéticas.


Las comisiones de ética asistencial de los hospitales "no son órganos decisorios", y "se intenta que su composición sea plural", explica la directora del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona, María Casado. "El problema es que si estás obligando a que esté una confesión en concreto, se pone en peligro la separación entre Iglesia y Estado".


Casado se queja de una corriente que recorre, no sólo España, sino toda Europa, de representación religiosa en órganos científicos, como está ocurriendo en el Grupo Europeo de Ética, asegura. "Los comités establecen líneas de actuación, y cuanto más conservadores, más pasos atrás se darán", añade. En cualquier caso, Casado recuerda que en los hospitales existe esa figura del capellán, pagada por las administraciones públicas, que ya existía durante la dictadura, y a partir de ahí va a lo que considera la raíz del problema, los acuerdos del Gobierno de España con el Vaticano. "¿De qué nos sorprendemos?", se pregunta Casado.
"Estamos en lo de siempre, en los privilegios que la Iglesia católica tiene en España", dice la profesora de Derecho Penal de la Universidad de Valencia y miembro del comité de ética del Hospital Clínico de Valencia, en el que "hay un capellán". "Habría que ver", continúa, "si los hospitales públicos pueden garantizar también que un enfermo que lo pida sea asistido por un representante de cualquier otra confesión". Es decir, estas dos expertas no discuten la pluralidad de estos organismos, sino más bien los privilegios para la confesión católica que persisten en España en muchos otros ámbitos.



Hoy me he enfrascado en esta noticia, pues supongo que todos tenemos nuestras opiniones al respecto.



Desde la antigüedad, se han asociado los hospitales al clero. En la Edad Media, los hospitales como se concebían, solían ser una parte de la iglesia dedicada a la atención de los enfermos, que acudían allí a recibir cobijo y los cuidados expertos de las monjas y frailes, acompañados por oraciones, confesiones de pecados, pues a menudo se asociaba la enfermedad y el dolor con castigos divinos.



Ya han pasado varios siglos desde aquello, pero no tantos años. Todo el mundo recuerda a la figura de las monjas en los hospitales. La monja y su séquito de enfermeras jóvenes alrededor, bien uniformadas y obedientes, y siempre al servicio del Doctor.


Afortunadamente, la Sanidad va cambiando. Estamos mucho más mezclados, ya no es tanta la importancia de la Religión en nuestra sociedad, aunque sigue siendo importante; y, como dice la noticia, la Iglesia Católica sigue gozando de ciertos privilegios.


Es cierto que la figura del capellán sigue por nuestros hospitales. Yo, personalmente, no lo veo mal como tal. He tenido pacientes que lo han demandado, aunque ya menos. Yo recuerdo en uno de los Hospitales que he pisado, a ese Capellán con su bata y su busca, que estaba siempre localizado, día y noche, que si lo llamábamos a las cinco de la mañana acudía enseguida y daba "consuelo espiritual" al paciente o familiar que lo necesitaba. Una gran labor.


Pero también me hago la siguiente pregunta: ¿Y si el paciente o familiar en cuestión hubiera necesitado a un lama, por ejemplo? Yo creo que aquí se realiza un trato discriminatorio hacia las personas que no profesan la religión católica, es mi opinión.


En cuanto a la presencia de curas en los comités de ética asistencial, también tengo mi opinión. Creo que se deben valorar a las personas, sin tener en cuenta si son de una religión o de otra, o de ninguna, si se necesita en el comité un experto en ética, pues habrá que valorar a todos los expertos en ética, sean curas o no, o profesen una religión u otra. El experto en ética forma parte importante en el comité y debe estar en él. A nadie le preguntan si es de una opción política o de otra; y si nos metemos en las opciones políticas nos encontramos con distintas tendencias religiosas que a la hora de tomar una decisión de este tipo influyen.


En fin, se seguirá con el debate, a unos les parecerá bien, a otros mal. Yo lo veo desde el punto de las personas, admiro tanto al capellán que se daba las vueltas por el hospital a todas horas, hasta el apolítico y aconfesional que da buenos consejos y habla de la muerte digna, la enfermedad y el dolor desde el punto de vista de su propia experiencia como profesional.





miércoles, 26 de marzo de 2008

¿Somos enfermeras o floreros?



Ahora nos vienen con esto. Otra vez la faldita, el delantal y la cofia.
Esta mañana me he indignado tanto, que además de cambiar mi look bloggero, para solidarizarme con mis compañeras, aunque me quiten 30€ de la nómina; me negaré si llegase el caso, a ponerme la faldita a menos que el personal masculino del centro trabaje con pantalones ajustados y camisa abierta, marcando abdominales (que antes habrán tenido de modelar en gimnasios o similares), y todo lo que haya que marcar, sin distinción de estamento, servicio, edad, o ideología política. He dicho.

jueves, 13 de marzo de 2008

Dia Mundial del Riñón


La enfermedad renal crónica afecta fundamentalmente a personas diabéticas y mayores de 65 años



La detección precoz de esta patología se incrementa gracias al desarrollo de la coordinación entre los profesionales de atención primaria y especializada



La enfermedad renal crónica afecta fundamentalmente a las personas diabéticas y a los mayores de 65 años, según los datos recogidos en el Sistema de Información de la Coordinación Autonómica de Trasplantes de Andalucía (Sicata). De hecho, el 75% de los 880 pacientes que iniciaron tratamiento de diálisis durante el pasado año, fueron personas mayores (52,3%) y diabéticos (22,7%).
Además, durante 2007 se ha puesto de manifiesto el incremento de la detección precoz de la enfermedad renal crónica, gracias al desarrollo de la atención multidisciplinar y coordinada entre los profesionales de atención primaria y especializada. En este sentido, el pasado año,el 75% de los pacientes que iniciaron tratamiento de diálisis habían sido remitidos, de forma precoz, desde sus centros de atención primaria a las consultas de Nefrología, lo que supone un incremento de tres puntos respecto a 2006, y de más de cinco puntos respecto a 2005.
El secretario general de Calidad y Modernización de la Consejería de Salud, José Luis Rocha, ha participado hoy en los actos organizados por la Asociación para la Lucha contra las Enfermedades Renales (ALCER) con motivo de la celebración de la tercera edición del Día Mundial del Riñón. Durante su intervención, Rocha se ha referido a los distintos aspectos que inciden en la prevención de las enfermedades renales, como unos hábitos de vida saludables y el control óptimo de distintas patologías, evitando el sedentarismo, el consumo excesivo de sal, la obesidad o el tabaquismo.
También ha destacado el esfuerzo realizado para fomentar la coordinación entre los profesionales de los distintos niveles asistenciales. En este sentido, se está trabajando en la implantación del Proceso Asistencial Integrado del tratamiento sustitutivo de la insuficiencia renal crónica, con el objetivo de mejorar la calidad asistencial ofrecida a los pacientes. El abordaje de este grupo de enfermos en consultas especificas, con la participación activa de los profesionales de enfermería, puede retardar la progresión de la enfermedad renal crónica y mejorar las condiciones en la que los pacientes inician tratamiento de diálisis.
Los profesionales sanitarios que atienden estas consultas, entre otras actividades, informan a los pacientes de las opciones terapéuticas disponibles para que puedan elegir la que mejor se adapte a su forma de vida, siempre que no haya indicación médica de alguna técnica concreta. Entre estas opciones se encuentra el trasplante renal de donante vivo.


Trasplante de donante vivo
En Andalucía, se ha apostado claramente por el trasplante renal procedente de donante vivo, que ofrece mejores datos de supervivencia. En el año 2007, se han realizado 26 trasplantes renales de este tipo, lo que supone casi el triple que en el año 2006 y el 7,6% del total de trasplantes renales realizados, uno de los porcentajes más altos del conjunto del Estado.
En los próximos años, la Coordinación Autonómica de Trasplantes se plantea como objetivo alcanzar el 10% del total de trasplantes realizados. La distribución de los 26 trasplantes llevados a cabo en 2007 es la siguiente: Hospital Virgen de las Nieves de Granada (9), Virgen del Rocío de Sevilla (8), Carlos Haya de Málaga (4), Puerta del Mar de Cádiz (3) y Reina Sofía de Córdoba (2), todos ellos con un excelente resultado.



Pacientes en diálisis
En Andalucía, el número de pacientes en diálisis crece de forma ininterrumpida en los últimos años, igual que ocurre con el número de pacientes trasplantados, aunque en este último caso se incrementa en mayor medida. En 2001, 5.828 pacientes se encontraban en tratamiento renal sustitutivo, de los que eran pacientes trasplantados 2.494 (42,8%). En 2007, los pacientes en tratamiento renal sustitutivo se elevaron a 7.749, de los que 3.652 viven con un trasplante renal (45%). Desde el inicio de los programas de trasplante renal en Andalucía, más de 6.000 andaluces han recibido un trasplante renal.
El número de pacientes en lista de espera para recibir un trasplante se mantiene estable en Andalucía en los últimos años, pese al aumento del número de pacientes en diálisis, lo que pone de manifiesto la elevada actividad trasplantadora en la comunidad. De hecho, el número de pacientes en lista de espera, a 31 de diciembre de 2007, ascendía a 767 pacientes.




Fuente : Noticias del Servicio Andaluz de Salud

martes, 12 de febrero de 2008

Prescripción Enfermera: ¿Guerra entre estamentos?

Los médicos proponen a Sanidad una 'prescripción colaboradora'
La Organización Médica Colegial (OMC) propone a Sanidad la "prescripción colaboradora" como fórmula de superación de la polémica que se ha creado tras el proyecto de Orden Ministerial de Sanidad que desarrolla la disposición adicional duodécima de la Ley de Garantías y que establece la prescripción enfermera.
J. T. julio.trujillo@unidadeditorial.es 11/02/2008
En las alegaciones que la OMC ha hecho llegar a Sanidad, apurando hasta última hora el plazo fijado por el Ministerio para la recepción de alegaciones sobre el texto propuesto, los médicos se ratifican en que "los profesionales sanitarios que no sean médicos u odontólogos sólo pueden intervenir en el proceso de prescripción, con carácter de ayuda y complementariedad según las pautas, condiciones o directrices fijadas por los médicos u odontólogos, nunca libremente".
La organización medica asegura en el texto enviado a Sanidad que dar capacidad de prescripción a los enfermeros es "sanitariamente innecesario y aumentaría los riesgos para la salud de los ciudadanos".
"Cualquier cambio que otorgue aptitudes a profesionales hasta ahora no capacitados para ello, precisaría de la regulación específica en norma de rango de ley" afirma el documento.
En el texto, firmado por Jesús Aguirre vicepresidente de la OMC, la organización médica acusa a Sanidad de no haber intentado un acuerdo amplio entre los dos colectivos sanitarios y de estar propiciando "un fraude legal" al no cumplir "lo estipulado en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias".
Trabajo en equipo
Los enfermeros han enviado al Gobierno un documento de consideraciones sobre el proyecto de orden que regulará la prescripción enfermera, en el que, además de reiterar que es necesario "dotar de seguridad jurídica a las actuaciones que en la práctica cotidiana realizan enfermeros y enfermeras", señala que no se puede hablar de "dependencia competencial entre profesiones sanitarias sino de equipos multi e interdisciplinares que actúan sobre la base de los criterios de conocimiento y competencia".
Los enfermeros consideran que su profesión está sometida a grandes cambios "que inciden en campos competenciales que pueden ser compartidos".
El documento presentado por el Consejo General de Enfermería sugiere, por otra parte, al Ministerio de Sanidad cambiar la denominación de su colectivo pasando a "la más correcta de enfermeros/enfermeras, dado que es el término que figura en el art. 7.2 a) de la LOPS".
Mandato legal
Sanidad presentó un proyecto para desarrollar la Adicional XII de la Ley de Garantías, que prevé que enfermeros y podólogos receten en determinados casos. El texto establece que los enfermeros podrán usar y autorizar el uso de medicamentos en los siguientes supuestos: en el marco de los principios de atención integral de salud y para la continuidad asistencial; en aplicación de protocolos institucionales de elaboración conjunta y en planes de cuidados estandarizados, autorizados por las autoridades sanitarias competentes, y en el seguimiento protocolizado de los tratamientos que se establezcan con base en una prescripción médica individualizada.
http://www.correofarmaceutico.com/edicion/correo_farmaceutico/profesion/es/desarrollo/1087485.html

Seguimos con la polémica prescripción enfermera. Existen numerosas opiniones y discrepancias al respecto, unos sugieren "necesidad de regular algo que se está haciendo", otros consideran "que los enfermeros no están capacitados". Va a ser difícil llegar a un acuerdo.
En vez de estar discutiendo y discutiendo sobre algo teórico, ¿por qué no observamos alrededor y vemos qué es lo que se está haciendo en realidad?
He encontrado un comentario que describe más o menos lo que hacemos la enfermería constantemente, en silencio y desde siempre, relatado por una enfermera, y estoy muy de acuerdo con lo que dice.

Señor director:
Al escuchar al presidente del Colegio de Médicos de Cantabria (D. Pablo Corral) argumentar en contra de la Reforma de la Ley del Medicamento, concretamente en referencia a la prescripción de determinados medicamentos por parte de los profesionales de enfermería, me quedo estupefacta al comprobar que el impedimento fundamental, a su juicio, es el que no debemos compartir el control del gasto sanitario farmacéutico, cosa que por lo visto, con el control y visto bueno de los facultativos es más que suficiente para velar por la calidad de la prescripción y su buen uso.
¿Cree el señor Corral que los profesionales de enfermería tenemos alguna intención de competir por prebendas? ¿No es más fácil vernos como profesionales capacitados para colaborar en ese control de calidad que incluso afectaría a los propios profesionales? A mayor control menos posibilidades hay de que los recursos puedan desviarse a fines ajenos a la asistencia sanitaria ¿No le parece?
Todos tenemos una esfera grande o pequeña de poder y la usamos en nuestro quehacer cotidiano, déjenos usar la nuestra.
Por otra parte, creo que sería más interesante tender a crear pactos interprofesionales y a desarrollar normas de actuación contando con la participación de los profesionales de enfermería y por qué no con el usuario. A esto se le llama humanización de la atención al paciente.
Le pongo algunos ejemplos de la utilidad de la prescripción por parte de enfermería:
¿Qué ocurre, por ejemplo, con una patología como las úlceras por presión?, habitualmente pasan desapercibidas por los facultativos por estar absortos en 'cosas más serias', pero al paciente le generan un sufrimiento añadido y unas complicaciones que en muchas ocasiones tienen consecuencias muy graves. Estas lesiones son, la mayoría de las veces, diagnosticadas y tratadas por los profesionales de enfermería que por su cualificación profesional y su experiencia están suficientemente capacitados para hacerlo. Entienda usted que cada vez que uno de estos pacientes necesite determinado producto farmacéutico para su tratamiento no va a recurrir al facultativo que desconoce su proceso, sino a aquel profesional que de manera habitual lo ha venido haciendo.
¿Qué ocurre, asimismo, con los pacientes con incontinencia (otra patología menor) a los que de manera cotidiana venimos valorando y adiestrando en el control de sus pérdidas? ¿Van ustedes a hacer esa valoración y prescribir los pañales adecuados al grado de incontinencia?
¿Prescribirían, por supuesto por escrito, igualmente analgésicos a un paciente ingresado por patología banal si le surge una cefalea a las 4 de la mañana?
Hay muchos más ejemplos, diabéticos, obesos..., pero no quiero aburrirles.
En resumen, deje que se le dé «al cesar lo que es del cesar» pero recuerde que césares hubo muchos e incluso alguno bueno.
Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital de Laredo

http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20080212/opinion/cartas-director/necesidad-enfermeras-prescriban-medicamentos-20080212.html



jueves, 17 de enero de 2008

OPINIÓN
Carta abierta

Prescripción enfermera: una necesidad para la sociedad
Ana Álvarez, Sindicato de Enfermería, SATSE MELILLA

El Ministerio de Sanidad ha iniciado los trámites para la publicación de la orden ministerial que permite a los profesionales de enfermería "autorizar" algunos grupos de medicamentos que utilizan en su práctica diaria. El término autorizar, según recoge el diccionario de la Real Academia de la Lengua, es "dar a alguien autoridad o facultad para hacer alguna cosa", reconociéndose el derecho y la capacidad de la enfermería para decidir entre un corpus de medicamentos los que son más apropiados para cada caso y circunstancia. En los últimos días, hemos asistido a un intenso debate sobre si la enfermería está capacitada para prescribir o no, sin comprender que la cooperación entre profesiones es el único camino válido para avanzar hacia un sistema sanitario más eficiente. Si existe colaboración, que la hay, debe promoverse la asunción de nuevas competencias y, entre ellas, está la facultad de que la enfermería decida qué medicamentos o productos sanitarios son los mejores para los cuidados que se prestan al usuario. La mejora y avance hacia un Sistema Nacional de Salud más justo y eficiente, que debe ser nuestra única preocupación, tiene que ser el faro que marque nuestro camino y no las luchas corporativistas sobre quién debe hacer qué o cómo.

No hay que olvidar, además, que la orden ministerial que ha impulsado Bernat Soria legaliza la actuación de miles de profesionales de enfermería que en el desarrollo de su profesión ya deciden qué medicamentos o productos sanitarios son los más idóneos para los cuidados que prestan. Éste parece ser el primer paso de un camino que se antoja largo pero prometedor ya que debe significar el comienzo de una política favorecedora de la conciliación cuyo fin último debe ser buscar el beneficio del usuario.

Hace más de una década, cuando se instauraron las primeras consultas de enfermería, se generó una polémica similar ya que ciertos sectores de la sanidad consideraban que "bien está lo que está", criticando la capacidad de la enfermería para otorgar cuidados y prestar asistencia de forma autónoma. Actualmente no se pone en duda que las mejoras conseguidas en el estado de bienestar pasan siempre por un correcto funcionamiento del sistema sanitario donde cada uno debe ocupar el lugar en el que mejor satisfaga las necesidades demandadas por los usuarios.

Hoy en día, nadie discute que la enfermería española lleva años siendo un referente europeo, tanto por su formación como por su capacidad para actuar, pero hay quienes aún critican su independencia a la hora de planificar su labor asistencial y desearían que la práctica sanitaria retrocediese un siglo. Ya es hora de que demos otro paso más, reconociendo la autoridad de la enfermería para decidir qué es lo mejor para sus pacientes, en definitiva, avanzando un poco más en la mejora de un sistema sanitario que si bien es puntero, puede estancarse si no se asumen nuevos retos.

La Administración debe utilizar esta orden ministerial como un peldaño hacia la mejora de los cuidados que los profesionales de enfermería ofrecen a los usuarios, sobre todo cuando los Acuerdos de Bolonia, de inmediata aplicación en nuestro país, significarán un gran avance en la formación universitaria con planes de estudios más adaptados a la realidad social en la que se desenvuelve la enfermería. El primer paso ya está dado. Ahora hay que seguir avanzando para poner en marcha algo que la sociedad, y los profesionales, llevan años demandando y que es una práctica habitual en la mayoría de las consultas de enfermería y centros asistenciales de nuestro país.

Creo que en este articulo se refleja el sentir de muchos enfermeros. Por fín vamos tomando conciencia del cambio de la enfermería en nuesgtro país. Somos una profesion independiente que forma parte del equipo multidisciplinar, con nuestras funciones propias y de colaboracion con los demas estamentos.
¿Qué opinais al respecto?

domingo, 16 de diciembre de 2007

Enfermeras. Sin vacuna contra la ira

Articulo aparecido en un periodico de hoy

El tipo, rojo como un tomate y descompuesto después de escupir «hijas de puta» y otras lindezas mezcladas con perdigones de baba, se toma un par de segundos, mira con odio a las enfermeras y se pasa el dedo índice por el cuello. Éstas llaman a seguridad del hospital y acuden un par de vigilantes jurados. El agresor vuelve rabioso a la habitación donde está su hermano ingresado. «Quería que le cambiáramos la cuña, pero estábamos agobiadas con otras tareas más urgentes. Le pedimos que tuviera un poco de paciencia». No era la primera vez que el sujeto insultaba al personal de este hospital madrileño, pero nunca había llegado tan lejos, a las amenazas de muerte. Horas después se oyó una escandalera al final del pasillo. El tipo y su pariente rodaban por el suelo enzarzados en una pelea. Tuvo que acudir la Policía nacional y llevárselo. Una de las enfermeras estuvo varios días de baja a causa de un ataque de nervios.

El caso no tiene la categoría de noticia. Probablemente, ni de chisme de hospital. Como mucho se comentó durante un par de días en la planta y se fue apagando, como un eco. Porque es el pan nuestro de cada día para miles de profesionales españoles de este sector. Según un reciente estudio del Consejo General de Enfermería, un 33 por 100 ha sufrido una agresión física o verbal en los últimos doce meses. En concreto, 2.998 enfermeros fueron atacados físicamente en este periodo. Los responsables han sido los propios pacientes (47,3 por 100 de los casos), sus familiares y acompañantes (49,8) y otros individuos sin identificar (2,9). Las causas más citadas, la frustración de no ver satisfechas sus expectativas de atención sanitaria en cuanto a tiempos y pruebas (41 por 100), el desacuerdo en valoraciones o diagnósticos (27) y la no aceptación por parte del personal de demandas específicas (12).
Recursos y formación
«Hay un problema de fondo importante: la frustrada posibilidad de conseguir un derecho de forma inmediata», señala José Ángel Rodríguez, vicepresidente del Consejo General de Enfermería. «El nivel de exigencia de los usuarios españoles ha subido mucho en los últimos años sin que los recursos hayan mejorado en la misma proporción. De todos modos, eso no justifica las agresiones». La tensión se hace más dramática en el servicio de urgencias, donde se mezclan pacientes con patología banal con otros que sufren «averías» serias. Un panorama clásico en los hospitales de nuestro país. El atasco termina por cabrear a la gente, que pide atención inmediata. «Es preciso montar un buen sistema de información que tranquilice a los pacientes y sus familiares. Cambiar el modelo. Eso requiere invertir en la formación de las enfermeras», continúa Rodríguez. «Al mismo tiempo, mejorar los sistemas de seguridad, con cámaras y efectivos de vigilancia. No es de recibo que haya individuos que quieran fumar en urgencias junto a bombonas de oxígeno y monten una bronca cuando les llamas la atención. Por desgracia, la respuesta de las administraciones es más bien fría. Hasta que no haya una desgracia no se producirá una reacción».
La epidemia del «mobbing»
El psicólogo sueco Heinz Leymann, uno de los grandes gurús del «psicoterror laboral» (hasta su muerte, en 1999, atendió a casi un millar de víctimas), realizó el siguiente diagnóstico: «En las sociedades de nuestro mundo occidental altamente industrializado, el lugar de trabajo constituye el último campo de batalla en el que una persona puede matar a otra sin ningún riesgo de llegar a ser procesada en un tribunal». A las agresiones al personal sanitario hay que añadir una lacra que ha adquirido la categoría de epidemia: el «mobbing». Hace un lustro, el informe Cisneros III, realizado por la Universidad de Alcalá de Henares y el Sindicato de Enfermería (SATSE), revelaba que una de cada tres enfermeras era víctima de acoso; el 80 por 100 decía padecer problemas físicos por este motivo, y un 32 por 100 refería secuelas graves o muy graves para su salud. El caos organizativo, el peso específico que tienen las mujeres en esta profesión (con una proporción de 9 a 1 con respecto a los hombres que, por cierto, también están en la línea de fuego) y la dependencia jerárquica múltiple son factores que explican el hostigamiento.
«Las cosas están igual, o peor», reconoce Iñaki Piñuel, autor de «Mobbing. Cómo sobrevivir al acoso psicológico en el trabajo» (Sal Terrae) y director de los informes Cisneros. «Un sanitario atenazado por el miedo no funciona bien, su cerebro sufre un cortocircuito, una «indefensión aprendida»: se sabe a merced de cualquiera y su sistema nervioso está siempre en alerta». Al contrario de lo que pudiera parecer, el «mobbing» no lo sufren los mediocres, sino los brillantes. «Los psicópatas organizacionales van a por los que no son sumisos, los librepensadores, los solidarios, los carismáticos. Las enfermeras, al desarrollar una labor asistencial y humanitaria, tienen una actitud conciliadora; no desarrollan barreras. Son víctimas perfectas. El hostigador se las arregla para enconar a todos contra uno: a ése envidiamos, a ése odiamos», añade Piñuel. A veces jefes, habitualmente compañeros, siempre manipuladores que actúan en la sombra, estos individuos sin escrúpulos ningunean, aíslan, asignan misiones sin sentido, cargan de trabajo (o todo lo contrario), gritan, insultan, se mofan... para tapar sus propias deficiencias.
Iñaki Guerrero, psicólogo especializado en «mobbing», habla de una terrible espiral: «Las víctimas creen que nadie es perfecto, buscan las razones de sus fallos, aumenta la ansiedad, disminuye el rendimiento, cometen más errores... Lo esencial para escapar es creer, primero, que ellas no tienen la culpa; después deben controlar las emociones, evitar las reacciones violentas e intentar trasladar la inseguridad al acosador».
Protocolo anti violencia
Hasta aquí, el rearme moral. ¿Y qué hay de la extirpación del tumor? «Las organizaciones tienen que implementar protocolos anti violencia partiendo del principio de tolerancia cero. Es la única forma de acabar con la impunidad de los acosadores», propone Piñuel. «Allí donde se imponen medidas de sanción a los culpables -incluyendo los cómplices y testigos silenciosos- y de protección a las víctimas, los casos caen a cero, porque los malos podrán ser muy malos, pero no son tontos». La Ley de Igualdad de Género aprobada en marzo obliga a estos protocolos. Además, el Gobierno maneja un borrador de la reforma del Código Penal para tipificar el delito de acoso psicológico en el trabajo, que incluye penas de cárcel y de inhabilitación profesional. Pero falta pasar del papel a la decisión.
Entretanto, detrás de la inicial M se esconde una tragedia real: «Trabajaba en un organismo público. A causa del brutal acoso sufrido a manos de mis compañeros tuve varios accidentes laborales y fui expulsada. No hubo evaluación de riesgo: simplemente fui considerada una persona inestable, casi una lunática. Ahora estoy en tratamiento psicológico por estrés postraumático y he puesto una demanda a la empresa: quiero reivindicarme como profesional. Quiero recuperar mi empleo. Lo hago por mí y por otros estigmatizados que eran los mejores, los más trabajadores».


POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO



A mi entender, creo que cada vez más se van denunciando situaciones de este tipo, nosotros mismos vamos tomando conciencia de que esto ocurre, nos vamos despertando del "esto hay qe aguantarlo, pues son cosas que siempre han pasado". Esto es bueno, debemos darnos cuenta de que estas cosas que vemos que ocurren a nuestro alrededor, nos pueden ocurrir más cerca de lo que desearamos, por ello hay que protocolizar actuaciones e investigar para realizar acciones de prevencion de la agresividad, tanto por parte de personas externas como por parte de compañeros, gestores, etc , tal y como se menciona en el articulo.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Error sanitario

¿Que hay de verdad en todo esto? ¿Que hay de leyenda? ¿Podemos mejorar nuestras actuaciones dentro de las circunstancias que nos rodean?

Tu opinión importa




El 'error' sanitario, una de las principales vías de transmisión del virus de la hepatitis C Es una realidad ante la que no hay que taparse los ojos. Lo dicen los expertos que han constatado que ingresar en un hospital representa un riesgo claro de contraer este patógeno. La presión asistencial y el descuido en el cumplimiento de las normas de higiene están en la raíz de la mayoría de los contagios
ISABEL PERANCHO

El hospital no es un entorno saludable; es algo conocido. Y también que una visita a este tipo de recintos puede dejar de recuerdo un nuevo patógeno, sobre todo bacterias, en el organismo. Pero a muchos lectores les sorprenderá saber que el riesgo de contraer un virus como el que causa la hepatitis C (VHC) en el medio sanitario es más elevado de lo que se presupone, como acaba de demostrar una investigación realizada en 18 centros hospitalarios de Barcelona, Granada y Valencia. Tras rastrear el origen de 109 nuevos casos de infección por el VHC, acaecidos entre los años 1998 y 2005, la conclusión fue que la fuente del contagio del 73% de ellos estuvo en una intervención quirúrgica, un acto médico urgente, terapias como la hemodiálisis o en procedimientos diagnósticos o terapéuticos.

El departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña dió la pasada semana por cerrada la investigación que se inició en marzo en el Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona tras detectarse un brote de infección por el virus C de la hepatitis en una unidad de hemodiálisis infantil. Tres niños de edades comprendidas entre los tres y los 12 años contrajeron el patógeno, que causa una infección crónica en más del 70% de los casos e incrementa el riesgo de desarrollar una cirrosis hepática con los años.

Otros 18 menores tratados en el mismo recinto, en el que anualmente se llevan a cabo 1.800 sesiones de diálisis en cinco máquinas, fueron sometidos a análisis para rastrear la presencia del patógeno con resultado negativo. Se sabe que el origen de la infección fue otro niño portador del virus que se trataba en el mismo centro.

La pregunta de cómo un agente que sólo se transmite por vía sanguínea, sexual o vertical (de madre a hijo en el parto) pudo vencer las estrictas medidas de seguridad que se siguen en este tipo de dispositivos para evitar contagios y logró saltar a otros pacientes sanos ha quedado sin respuesta. «Un error involuntario pero desconocido», declaró al referirse al caso la consejera de Salud, Marina Geli.

¿Desconocido? En los últimos 15 casos, las revistas médicas han publicado más de 600 referencias sobre episodios de contagio intrahospitalario del virus de la hepatitis C a nivel mundial. Casi todos atribuibles, como el de Barcelona, a violaciones involuntarias de los protocolos de seguridad que deben regir las actuaciones sanitarias.

«¿Cuántos artículos más de este tipo necesitamos para reconocer nuestro fallo a la hora de cumplir los principios fundamentales de asepsia?», se pregunta Miriam Alter, antigua responsable de hepatitis víricas del Centro de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de EEUU, en el editorial que comenta esta semana la publicación del estudio español sobre el contagio de virus C en 18 hospitales nacionales. «Es nuestra responsabilidad garantizar que la asistencia sanitaria no es un vehículo para la transmisión del VHC u otros patógenos infecciosos», afirma rotunda.

Pero los expertos aseguran que el riesgo cero no existe. «Es algo inevitable», observa Miquel Bruguera, hepatólogo del Hospital Clínic de Barcelona y presidente del Colegio Oficial de Médicos de esta ciudad. Cada día se realizan en los centros sanitarios miles y miles de actos médicos que representan una potencial amenaza para la salud de los pacientes ingresados: cirugías, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasivos, inoculaciones parenterales, uso de instrumentos potencialmente contaminados, enfermeras con guantes manchados de sangre que se descuidan al desecharlos... «En el ambiente sanitario es más fácil la transmisión de virus porque hay más personas infectadas que en la calle», advierte.

Sabe lo que dice, el equipo de Hepatología que Bruguera dirige en el Clínic lideró la investigación, publicada el lunes en 'The Journal of Hepatology', que constata que estos accidentes se producen con una frecuencia mayor de la esperada. Dos de cada tres nuevos casos de infección aguda registrados en los servicios de Hepatología de 15 hospitales de Barcelona, dos de Valencia y uno de Granada durante un periodo de ocho años eran atribuibles a contagios nosocomiales (intrahospital).

Después de descartar otras posibles vías de adquisición, como la sexual, haber sido transfundido o usuario de drogas por vía intravenosa o haber sufrido un pinchazo accidental con una aguja contaminada, la única razón plausible para explicar la presencia del virus en 73 de los 109 pacientes infectados investigados (es decir, del 67%) fue que habían tenido algún ingreso hospitalario en los meses previos.

De hecho, la transmisión sanitaria fue, con creces, la principal fuente de contagio entre las personas que acudían a consultar al especialista. «Eso no significa que sea la primera vía en la población general, ya que muchos no visitan al médico durante años», matiza Xavier Forns, especialista senior de Hepatología del Clínic.


ALERTA
Este profesional lanza una advertencia a sus colegas sanitarios: «es una realidad ante la que no hay que taparse los ojos». Dos años antes, Forns firmaba otro artículo en la revista 'Hepatology' que ya alertaba sobre la necesidad de extremar sus precauciones frente al virus C. En esta ocasión, se siguió durante dos años a más de un millar de pacientes ingresados por dolencias hepáticas en el centro catalán . Una de las causas habituales de daño en este órgano es precisamente el microorganismo, por lo que la prevalencia de infectados en estas unidades alcanza el 50%.

Pues bien, enfermos portadores del VHC y pacientes 'vírgenes' al patógeno compartían habitación y les atendía el mismo equipo de enfermería. Éste había sido avisado de la investigación, así que el personal sabía que debía extremar la cautela. A pesar de ello, seis personas se infectaron.

Los análisis genéticos del virus permitieron deducir que la fuente del contagio había sido un compañero de habitación portador del virus o el hecho de compartir enfermera con un seropositivo. Pero ¿cómo ocurrió la transmisión?

El motivo último, cuándo y por qué mecanismo se produjo el descuido, no pudo ser claramente despejado, pero se detectaron algunas violaciones en los procedimientos de seguridad del centro: fallos al cambiar de guantes o lavarse las manos antes de atender a otro paciente, errores al desechar la punta de catéteres intravenosos y al esterilizar torniquetes tras una analítica sanguínea. Se comprobó, también, que algún paciente podía haber compartido utensilios de higiene personal, como maquinillas de afeitar o cepillos de dientes, inadvertidamente.

Si la tasa de infecciones registrada en este estudio se extrapolara al total de ingresos en el citado servicio, la cifra de contagios potenciales sería de 12 casos por cada cien pacientes admitidos cada año.

Los autores identificaron una serie de factores que incrementan el riesgo de contagio en estas unidades: «Aumenta cuanto mayor es la estancia en el hospital, si el compañero es VHC positivo y es más frecuente en los que se someten a mayor número de procedimientos invasivos», destaca Forns.

El trabajo concluyó con la recomendación de aislar físicamente a los portadores del VHC y disuadir al personal de enfermería de atender simultáneamente a pacientes seropositivos y seronegativos.

Son algunas de las precauciones que ido adoptando paulatinamente las unidades de hemodiálisis españolas, una de las áreas hospitalarias, junto con oncología y hematología, de mayor riesgo de adquisición del virus de la hepatitis C, en este caso por la manipulación continua de la sangre.

Sin embargo, el cumplimiento de estas recomendaciones no es generalizado. A diferencia de los infectados por otro virus de la hepatitis, el B, que son considerados mucho más infectivos y se tratan de forma aislada, los portadores del C no siempre reciben una atención diferenciada. «En función de los recursos de cada centro, unos los separan por salas, por turnos [los pacientes VHC positivos no coinciden en horario con los negativos] o distribuyéndolos en lados distintos en el mismo recinto», indica Antonio Ochando, enfermero de hemodiálisis colaborador de la Fundación Renal Alcer.

La presencia del virus C en los pacientes sometidos a hemodiálisis se chequea periódicamente. Para ello se realizan controles analíticos con distinta periodicidad (mensual, trimestral o semestral, según el centro). «Una elevación de las transaminasas [enzimas hepáticas] nos debe poner en alerta y extremar las precauciones», explica Guillermina Barril, nefrólogo del Hospital de La Princesa de Madrid.

Sin embargo, la confirmación de un posible contagio no siempre se produce con la celeridad deseada: pueden transcurrir varios días o semanas, hasta obtener los resultados virológicos. Otra circunstancia que impide identificar una nueva infección con prontitud es que ésta puede manifestarse en el periodo entre dos controles analíticos. Este factor explica también por qué es tan complejo rastrear 'a posteriori' cómo se produjo la contaminación.


ESTRÉS ASISTENCIAL
Lo cierto es que la tasa de infección entre los enfermos renales con terapia sustitutiva siempre ha sido muy superior a la de la población general. Mientras en los últimos no llega al 3% en los primeros rondaba el 10% en 2005, según la información que recaban desde 1991 más de un centenar de hospitales españoles que participan en un estudio de vigilancia epidemiológica sobre el VHC en hemodiálisis. Las cosas han mejorado mucho en los últimos años, afirma Barril,coordinadora del trabajo: «En 1991, el 36% de los pacientes en hemodiálisis era seropositivo».

No obstante, todavía entre un 8% y un 11% de los enfermos que inicia tratamiento llega con el virus en su organismo. A pesar de los controles, el riesgo es inevitable. «La tasa de nuevos contagios es de un 0,1%», señala Barril.

Para contrarrestarlo, los expertos abogan por no bajar la guardia en el cumplimiento de las medidas de seguridad. «El personal suele ser muy sensible y muy prudente, pero a veces es difícil mantener la alerta cuando hay muchas rotaciones de personal y gente nueva», considera Ochando. «En situaciones de mucha presión y estrés asistencial, el peligro aumenta», asiente Barril. Por eso, como apostilla Forns, «hay que insistir y recordar constantemente la observancia extrema de los protocolos».



Vías de contagio en el hospital



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Una infección tratable al cumplir seis años

La prevalencia de la infección por el virus de la hepatitis C en niños es menos de la mitad que en la población adulta. «Es baja, ronda el 1% y en el 90% de los casos la transmisión se produce de madre a hijo, en el momento del parto», señala Paloma Jara, jefe del servicio de Hepatología del Hospital Infantil La Paz de Madrid. La incidencia de contagios de origen desconocido en población pediátrica no supera el 4%. A nivel general, el riesgo de transmitir el patógeno durante el alumbramiento es del 5% al 7%. La infección aguda no da síntomas en el bebé y la única señal de su presencia puede ser unas cifras elevadas de enzimas hepáticas (transaminasas).
«Durante la infancia, es benigna y los niños están clínicamente bien, pero hasta que no cumplen tres años no podemos hacer nada más que esperar, ya que a esa edad el virus se negativiza de forma espontánea en un 30% de los casos», dice la hepatóloga. Al igual que en los adultos, la infección se hace crónica en el 70% restante, sin embargo, en los menores el tratamiento antiviral se demora hasta que cumplen seis o siete años para evitar efectos adversos. «En función del genotipo del virus responde entre el 50% [tipo1] y el 100% [2 y 3]», añade. El riesgo de desarrollar una cirrosis con el tiempo es la principal complicación cuando los fármacos fallan, aunque la evolución es desigual. «Unos tardan más que otros. Tras 28 años algunos siguen bien», asegura Jara.



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LOS ESCONDITES DEL VHC

El análisis de los casos de infección intrahospitalaria del virus C ocurridos a nivel mundial en los últimos años dan cuenta de qué tipo de áreas y de actividades médicas representan un mayor riesgo para los pacientes:
Inyecciones terapéuticas inseguras: Es la principal fuente de transmisión nosocomial de este patógeno. Hay distintas situaciones en las que el uso inadecuado de jeringuillas puede plantear problemas: utilizar viales multidosis de los que se extrae medicación para varios pacientes consecutivos o bolsas de suero en los que se reinsertan agujas; usar la misma jeringa para administrar fármacos intravenosos a varios pacientes o dispositivos para medir con un pinchazo en el dedo el nivel de glucosa de varios enfermos...

Tipos de procedimientos: Se han notificado casos por el uso de técnicas endoscópicas, colonoscopia, escleroterapia de venas varicosas, estudios de farmacocinética y varios errores en procedimientos quirúrgicos y de anestesia.
Higiene: Más que al tratamiento o la cirugía en sí, muchos contagios se deben a fallos en la asepsia al preparar o administrar inyecciones a partir de viales multidosis.
Zonas de riesgo: Las salas de hemodiálisis figuran en lugar preferente, pero hay otras como oncología y hematología, el área quirúrgica, sala de urgencias, cardiología y digestivo.


Noticia publicada por EL MUNDO el 15/12/2007

martes, 11 de diciembre de 2007

Alarma social











Hace unos días, hemos estado recibiendo noticias de un Hospital en el cual ha habido un contagio de Hepatitis C en una sala de hemodialisis. No doy más datos, pues es del dominio publico por los medios de comunicación.
Se ha creado una gran alarma social.
Se asumen riesgos, los del famoso "error humano" para unos, los "riesgos que conlleva el tratamiento", para otros; pasando por "falta de personal", "fallo en los protocolos", y miles de sugerencias de este estilo.
Llevo leyendo sobre el tema casi todo lo que está saliendo y NADIE ha mencionado "accion correctora".
No se sabe la causa exacta , se utiliza el termino "multicausal", pero yo me hago la siguiente pregunta: ¿podría haberse evitado? .
Creo que cada uno de nosotros, los que trabajamos en esto, somos responsables de nuestras actuaciones, por lo que debemos poner todo nuestro empeño en realizarlas lo mejor posible con los medios de que disponemos. Si no disponemos de medios, o los que tenemos no nos parecen los adecuados, o los protocolos de nuestra unidad no se ajustan a los establecidos, ya sea por obsoletos, no actualizados, o cualquier causa, es nuestra responsabilidad comunicarlo y si procede, efectuar una accion correctora para mejorar nuestras actuaciones. ESTA SÍ ES NUESTRA RESPONSABILIDAD, NOS GUSTE O NO. De nada sirve lavarnos las manos alegando que "siempre se ha hecho así, sabiendo que no está bien hecho, y cuando digo bien digo perfecto dentro de nuestras posibilidades.
Esta noticia me ha afectado , como podréis comprobar, y me ha hecho reflexionar en que tenemos que seguir mejorando nuestra manera de trabajar, seguir difundiendo nuestros conocimientos, es nuestra obligacion el no quedarnos atrás , pues nuestra profesion es demasiado hermosa para realizarla de manera banal.









lunes, 26 de noviembre de 2007

PREVENCION DE LA VIOLENCIA EN CENTROS SANITARIOS

Parece que la sociedad se está empezando a dar cuenta de la problematica que sufrimos los sanitarios en nuestros centros de trabajo, cada vez se leen más articulos al respecto, y quiero creer que se está comenzando a hacer algo por parte de la Administración Pública.
Al parecer, lo detectado ya constituye un problema, y como tal, además de atajarlo según protocolos establecidos en nuestras comunidades autonomas, hospitales, centros de salud y demás, se debe hacer hincapié en la concienciacion de la sociedad como usuarios que somos todos del sistema sanitario y así poder realizar una buena campaña de prevención.
A modo de ejemplo, la Junta de Andalucía ha lanzado una campaña audiovisual para reforzar nuestra imagen ante los usuarios. Se llama ‘Tu salud es lo que nos importa’ y en el siguiente link se encuentran los videos y spots radiofonicos


http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/principal/documentosAcc.asp?pagina=gr_spotsTV



Por otro lado, los trabajdores ya no nos quedamos callados, estamos comenzando a denunciar situaciones de agresividad y violencia de este tipo, cada vez más en las noticias de los periódicos se hacen menciones a sucesos de esta índole, ya no vale esconderse, ni agachar la cabeza, ni evadirse del problema diciendo que "esto es lo que ha pasado siempre y forma parte del riesgo de nuestra profesion", estamos para otra cosa, para atender las necesidades de los usuarios bajo un clima lo más cordial respetuoso y confortable posible y nuestro deber es poner todo el empeño para que situaciones de violencia y agresividad en general no enturbien el ámbito de trabajo, pues ello va en perjucio de los propios usuarios.

martes, 20 de noviembre de 2007

Hay que reforzar la seguridad en los centros sanitarios?

Interesante debate en la cadena SER sobre el tema



http://www.cadenaser.com/hora-25/audios/hay-reforzar-seguridad-centros-sanitarios/csrcsrpor/20071120csrcsr_20/Aes/