lunes, 7 de septiembre de 2015

Buscando a mi ego desesperadamente





Esto no es un relato, ni siquiera una reflexión; son las ensoñaciones de una mente cansada , en vías de recuperación espero . 








¿ Dónde estás ? ¡ Eeeooo! 

Hace unos diez días que lo he perdido, quizás más, no recuerdo con exactitud. 
La ultima vez que lo vi ya andaba maltrecho, peleándose  con los reproches como si le fuera la vida en ello. 
¡ No te atormentes! ¿ Sirve un lo siento ? 
Cuando en realidad quería decir ¡ no me atormentes ! Ya no siento. 
Pensamientos tan extraños como fugaces. Mi ego seguía por aquel tiempo siendo de mi propiedad. Ahora ... ¿ ahora ? No me busques, te cansarás de hacerlo ( le oigo decir, supongo ) 

- Creo haberte visto pastando en una dehesa. 
- No era yo, era la imagen que tienes de mi . 
- Entonces ... No entiendo ... ¿ quién o qué soy entonces ? 
- ¿ No lo sabes ? ¿ Lo has olvidado ? 
- Contéstame, estoy muy perdida. 
- Búscame pues ; juguemos. 
Y se desvanece ...

Han pasado varios días desde este episodio y no he vuelto a saber de él. Es como si me hubiera quedado sin mi yo, como si solo me dominaran mis circunstancias. Pero, ¿ acaso no somos eso? ¿ circunstancias ? ¿ vivencias ? 
No puedo creer que el ser humano sea tan moldeable. 
No se que papel juega aquí el yo, la propia identidad. 
Cuando somos pequeños, intentamos ser de la manera que nuestros padres quieren , luego nos volvemos rebeldes , y queremos ser como a nuestros padres no les gustaría que fuéramos, no queremos ser un calco , nos basamos en lo contrario ; pasamos a querer agradar a nuestras parejas , primero , para enamorarlas, luego, para mantenerlas.  Después, servir de ejemplo a nuestros hijos ;  finalmente agradar a nuestros cuidadores, supongo , o quizás agradar o no agradar, simplemente. ¿ por qué estamos siempre, en todas las etapas de nuestra vida, rodeados de malditos espejos ?   ¿ y nosotros, que esperamos de nosotros ? 
No acabo de entender en que momento del partido sale el ego a la cancha exactamente. 
A pesar de todo, aun suponiendo que la propia identidad no exista, quiero recuperar mi ego , o al menos, la parte de mi que creía mi ego. En definitiva, la parte de mí que más me gustaba, que mas quería . Sin ella me siento incompleta, mutilada.  Sé que se ha quedado retozando en algún lugar de la Extremadura profunda , jugando a ser dócil , tan dócil como amargamente plana. Ese no es el ego que quiero para mi , quizás por eso no vuelve. No es capaz de abrir la tapa del pozo en donde cayó hace días . Esperemos que siga vivo. Herido , pero vivo. ¡ Ego , aguanta un poco más ! Prometo ir a buscarte cuando tenga fuerzas. Por el momento sigo exhausta. 
No se si lo oigo pedir auxilio a veces, ¿ es él quien lo pide, o soy yo? 
Es muy complicado todo. Como suele decirse, este asunto me esta minando la moral . 

Me gustaría saber si puede volver , si queda algo todavía de mi entre mis circunstancias . 

Yo soy yo y mis circunstancias. Falacia . Quiero ser el yo único, mi querido ego. Quiero ser individual e intransferible, y no por eso no ser.