miércoles, 23 de abril de 2008

La otra Venecia

Hoy es 23 de Abril, un gran día, en este día murieron personas muy importantes, destaco a dos de ellas : Shakespeare y Cervantes (1616). Ese mismo día, pero de otro año, nació una persona no famosa, pero muy importante para mí.

Muerte en Venecia (por segunda vez)



Cuando observo las fotos, veo la Venecia del año pasado, pero algo cambiada, puede que yo no vea la Venecia que tú has visto la segunda vez, adentrándote donde los molestos turistas no puedan advertir tu presencia, sé que la gente, en el termino más absoluto, no es tu fuerte. Por ello decidiste ir cuando no hubiera nadie, en fecha que ni es verano, ni es invierno, ni es Carnaval.

Sentir a la ciudad, al alma de la ciudad, cómo viven, qué comen, de qué hablan sus habitantes, mezclarte con la gente pero pasando desapercibido. ¿Es ese el perfil del buen sociólogo?



Veo Rialto , es precioso, tengo una foto allí, la primera vez que fuimos, había gente, pero eso a mí no me importa, respiro las paredes igual que si no hubiera nadie, tengo la virtud o el defecto de evadirme de todo sin ningún problema, aunque no pueda ni andar a causa del bullicio.

Se asoma una y ve el Canal, me encantó el paseo en góndola, con el Canal lleno de guiris, saludándonos los unos a los otros , y el gondolero haciendo el payaso, diciéndole a unas chicas japonesas algo en su idioma. Puede que sea vulgar reirse con esas cosas, pero yo no me considero vulgar.
Tu me cuentas que ese Rialto se transforma según qué periodo, cuando te adentras, ves otra Venecia, y te metes de lleno en lo auténtico, en lo vivo, me dices que el barrio judío sigue vivo, que no forma parte del gran parque temático, que las gentes son autenticas, que viven para ellos y no para los turistas. Y te imagino por allí formando parte de lo vivo, autentico como tú eres, callado para no perderte ningun detalle.
Vas a comer "donde los gays". Un sitio encantador. Algo en mi viaje, sitios cuidados, y exquisitos, aunque no pude ver mucho, sólo las banderas arcoiris alegrando algunos balcones de las piazzas. Supongo que ahí sí se nota el status. Comiste creo que me contaste unas verduras con unos garbanzos que estaban "sublimes" .


Te pedí un favor cuando fuiste: "visita el Lido". Precioso, espectacular, bella decadencia, ¿se muere o no se muere? Pienso que siempre fue así, me imagino allí al escritor, al Gustav enamorado en la etapa final de su vida, en la etapa de su propia decadencia. "Ya he sobrepasado la mitad de mi existencia, ahora sólo daré las gracias por los días que me regala la vida". Ya cree que lo ha vivido todo, pero no sabe que va a sufrir por amor. "Aquél que ha contemplado la belleza está condenado a seducirla o morir" .

El Lido es la representación de su existir, un sitio donde descansar y donde pensar en lo vivido. La hamaca, el Sol, los vaporettos pasando... me hiciste el favor y me trajiste parte del Lido, tengo la arena junto a las demás.


Y oyes a Vivaldi, en los palacetes , con musicos mediocres, pero en un contexto encantador.



Visitas las tiendas de máscaras, y me traes dos. La proxima vez que vayas , creo que te pediré dos trajes , uno para y otro para mí, para bailar al son de la música de los palacetes con músicos mediocres. Esa vez iremos en Carnaval, a formar parte del bullicio.



Por útlimo, el cementerio, una isla que hace las funciones de cementerio, no pude ni saber que existía en el viaje relampago, pero tu si has ido, tomaste una mañana el vaporetto y lo viste. Es espectacular, imagino un funeral, la gondola y el sequito detrás, entrando por las puertas de la isla, para enterrar allí al fallecido. Lo añadiré a mi coleccion de cementerios.
Y esto es todo, son lugares, pero vistos desde otra perspectiva, mi mente intentando adentrarse en la timidez del sociólogo, al que va dedicado este post.

Feliz cumpleaños