miércoles, 30 de abril de 2008
No te metas pa lo jondo...
Hace un calor de mil demonios, no sé a cuantos grados estamos, pero la sensación térmica es de "caló malísima", así que cogeré la toalla, el libro gordo de Ken Follet (Petete pasó a la historia) y algo de música y me tiraré toda la tarde allí relajada pensando en mis cosas o simplemente no pensando.
Bueno, esto es una planificación de una tarde en condiciones para mí. La realidad es otra.
Estamos a vísperas de puente, eso sí. Eso quiere decir que ya la gente se va amontonando en la playa, ya hace calor para preparar los bocatas, la nevera , la sombrilla, los niños, la suegra, la baraja de cartas, la mijita de café en el termo, el bizcocho que hizo la cuñá pa comerlo hoy to la gente junta, porque no saben ná la una de la otra desde hace una semana, y como los maríos están trabajando hasta tarde y la Pepi se acaba de sacar el carné de conducir, pues cogen el coche y les dan un bañito a los niños, que ya está una harta de la casa.
Pero se amontonan allí en cuanto termine la novela, esa que está tan bonita, la que pusieron después que acabó la de la fea, esa, esa misma.
Y a ver si hoy los niños se portan bien y no se pelean, porque si no, pincho la pelota y ya no se juega más.
Y allí quedo yo en medio de cinco o seis partidas de cartas, repartos de café del termo de la Mari Pepi, la niña que tiene hambre y que no quiere tener los pies llenos de arena porque es muy escrupulosa, la abuela, "mama ponte el gorro bien que aunque estés en la sombra te quemas igual" y se ve a la abuela hojeando el 10 minutos con cara de "¿que hora será ? ¿queda mucho todavía de estar aquí?¿Donde estarán los baños en esta playa?, porque es que no aguanto más, que me he tomado esta mañana el Seguril"
Y ahora empieza la pelea de los niños, cuando están arrugaos de tanta agua. Que si la pelota es tuya, que si no la tires más padentro, que se me ha mojao el gorro, que si dame mi cacho de toalla...
Y yo sigo enmedio de toda esta gente, y en vez de agobiarme, me da por observar y pasarmelo pipa, si no, no estaría escribiendo esto ahora mismo.
Y me viene a la mente la canción de marras, sí , esa que estáis pensando los que la habéis oido, y me digo para mis adentros:
"Pues qué narices, que todos hemos sido Yonatan alguna vez en nuestra vida", y cojo el libro, lo cierro y me meto pa lo jondo, porque yo sí que se nadar.
¡Viva la playa!
sábado, 26 de abril de 2008
Mi primer premio

Pues aquí va mi primer premio en esto de los blogs. Me lo ha dado Fini del "Blog de Fini" que os invito a visitar a los que no la conozcais.
Pensaba poner una entrada de las 2000 visitas (para mi ya son demasiadas, creedme) y voy, y me encuentro el premio del pollo, por ser canalla. Esto me anima a seguir con mi parte canalla, decir las cosas tal y como las siento, pero sin caer en la sordidez.
Pues muchisimas gracias, Fini, por este premio que comparto con muchos más canallas.
viernes, 25 de abril de 2008
Comité de ética y clero

Un cura en el comité de ética
Polémica por la presencia de sacerdotes en órganos consultivos de los hospitales
EL PAÍS - Madrid - 25/04/2008La presencia de sacerdotes católicos en los comités de ética asistencial de los hospitales públicos, que asesoran sobre cualquier actuación que pueda suponer un conflicto moral o ético, ha levantado una gran polémica por el convenio que el Gobierno de la Comunidad de Madrid firmó el 2 de enero con el Arzobispado de la región, que así lo contempla.
La tarea de los comités de ética suele ser la de proponer protocolos de actuación en casos que puedan plantear cualquier tipo de conflicto ético (abortos en avanzado estado de gestación, cuidados paliativos, etcétera) y, en el caso de que algún profesional lo pida, valorar situaciones concretas en informes no vinculantes. A pesar de que existe la posibilidad de incluir a los sacerdotes, lo cierto es que no suelen estar a no ser que sean expertos por su labor médica o su experiencia en filosofía o bioéticas.Las comisiones de ética asistencial de los hospitales "no son órganos decisorios", y "se intenta que su composición sea plural", explica la directora del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona, María Casado. "El problema es que si estás obligando a que esté una confesión en concreto, se pone en peligro la separación entre Iglesia y Estado".
Casado se queja de una corriente que recorre, no sólo España, sino toda Europa, de representación religiosa en órganos científicos, como está ocurriendo en el Grupo Europeo de Ética, asegura. "Los comités establecen líneas de actuación, y cuanto más conservadores, más pasos atrás se darán", añade. En cualquier caso, Casado recuerda que en los hospitales existe esa figura del capellán, pagada por las administraciones públicas, que ya existía durante la dictadura, y a partir de ahí va a lo que considera la raíz del problema, los acuerdos del Gobierno de España con el Vaticano. "¿De qué nos sorprendemos?", se pregunta Casado.
"Estamos en lo de siempre, en los privilegios que la Iglesia católica tiene en España", dice la profesora de Derecho Penal de la Universidad de Valencia y miembro del comité de ética del Hospital Clínico de Valencia, en el que "hay un capellán". "Habría que ver", continúa, "si los hospitales públicos pueden garantizar también que un enfermo que lo pida sea asistido por un representante de cualquier otra confesión". Es decir, estas dos expertas no discuten la pluralidad de estos organismos, sino más bien los privilegios para la confesión católica que persisten en España en muchos otros ámbitos.Hoy me he enfrascado en esta noticia, pues supongo que todos tenemos nuestras opiniones al respecto.
Desde la antigüedad, se han asociado los hospitales al clero. En la Edad Media, los hospitales como se concebían, solían ser una parte de la iglesia dedicada a la atención de los enfermos, que acudían allí a recibir cobijo y los cuidados expertos de las monjas y frailes, acompañados por oraciones, confesiones de pecados, pues a menudo se asociaba la enfermedad y el dolor con castigos divinos.
Ya han pasado varios siglos desde aquello, pero no tantos años. Todo el mundo recuerda a la figura de las monjas en los hospitales. La monja y su séquito de enfermeras jóvenes alrededor, bien uniformadas y obedientes, y siempre al servicio del Doctor.
Afortunadamente, la Sanidad va cambiando. Estamos mucho más mezclados, ya no es tanta la importancia de la Religión en nuestra sociedad, aunque sigue siendo importante; y, como dice la noticia, la Iglesia Católica sigue gozando de ciertos privilegios.
Es cierto que la figura del capellán sigue por nuestros hospitales. Yo, personalmente, no lo veo mal como tal. He tenido pacientes que lo han demandado, aunque ya menos. Yo recuerdo en uno de los Hospitales que he pisado, a ese Capellán con su bata y su busca, que estaba siempre localizado, día y noche, que si lo llamábamos a las cinco de la mañana acudía enseguida y daba "consuelo espiritual" al paciente o familiar que lo necesitaba. Una gran labor.
Pero también me hago la siguiente pregunta: ¿Y si el paciente o familiar en cuestión hubiera necesitado a un lama, por ejemplo? Yo creo que aquí se realiza un trato discriminatorio hacia las personas que no profesan la religión católica, es mi opinión.
En cuanto a la presencia de curas en los comités de ética asistencial, también tengo mi opinión. Creo que se deben valorar a las personas, sin tener en cuenta si son de una religión o de otra, o de ninguna, si se necesita en el comité un experto en ética, pues habrá que valorar a todos los expertos en ética, sean curas o no, o profesen una religión u otra. El experto en ética forma parte importante en el comité y debe estar en él. A nadie le preguntan si es de una opción política o de otra; y si nos metemos en las opciones políticas nos encontramos con distintas tendencias religiosas que a la hora de tomar una decisión de este tipo influyen.
En fin, se seguirá con el debate, a unos les parecerá bien, a otros mal. Yo lo veo desde el punto de las personas, admiro tanto al capellán que se daba las vueltas por el hospital a todas horas, hasta el apolítico y aconfesional que da buenos consejos y habla de la muerte digna, la enfermedad y el dolor desde el punto de vista de su propia experiencia como profesional.
miércoles, 23 de abril de 2008
La otra Venecia
Muerte en Venecia (por segunda vez)
Cuando observo las fotos, veo la Venecia del año pasado, pero algo cambiada, puede que yo no vea la Venecia que tú has visto la segunda vez, adentrándote donde los molestos turistas no puedan advertir tu presencia, sé que la gente, en el termino más absoluto, no es tu fuerte. Por ello decidiste ir cuando no hubiera nadie, en fecha que ni es verano, ni es invierno, ni es Carnaval.
Sentir a la ciudad, al alma de la ciudad, cómo viven, qué comen, de qué hablan sus habitantes, mezclarte con la gente pero pasando desapercibido. ¿Es ese el perfil del buen sociólogo?
Veo Rialto , es precioso, tengo una foto allí, la primera vez que fuimos, había gente, pero eso a mí no me importa, respiro las paredes igual que si no hubiera nadie, tengo la virtud o el defecto de evadirme de todo sin ningún problema, aunque no pueda ni andar a causa del bullicio.
Se asoma una y ve el Canal, me encantó el paseo en góndola, con el Canal lleno de guiris, saludándonos los unos a los otros , y el gondolero haciendo el payaso, diciéndole a unas chicas japonesas algo en su idioma. Puede que sea vulgar reirse con esas cosas, pero yo no me considero vulgar. Tu me cuentas que ese Rialto se transforma según qué periodo, cuando te adentras, ves otra Venecia, y te metes de lleno en lo auténtico, en lo vivo, me dices que el barrio judío sigue vivo, que no forma parte del gran parque temático, que las gentes son autenticas, que viven para ellos y no para los turistas. Y te imagino por allí formando parte de lo vivo, autentico como tú eres, callado para no perderte ningun detalle.
Vas a comer "donde los gays". Un sitio encantador. Algo ví en mi viaje, sitios cuidados, y exquisitos, aunque no pude ver mucho, sólo las banderas arcoiris alegrando algunos balcones de las piazzas. Supongo que ahí sí se nota el status. Comiste creo que me contaste unas verduras con unos garbanzos que estaban "sublimes" .
Te pedí un favor cuando fuiste: "visita el Lido". Precioso, espectacular, bella decadencia, ¿se muere o no se muere? Pienso que siempre fue así, me imagino allí al escritor, al Gustav enamorado en la etapa final de su vida, en la etapa de su propia decadencia. "Ya he sobrepasado la mitad de mi existencia, ahora sólo daré las gracias por los días que me regala la vida". Ya cree que lo ha vivido todo, pero no sabe que va a sufrir por amor. "Aquél que ha contemplado la belleza está condenado a seducirla o morir" .
El Lido es la representación de su existir, un sitio donde descansar y donde pensar en lo vivido. La hamaca, el Sol, los vaporettos pasando... me hiciste el favor y me trajiste parte del Lido, tengo la arena junto a las demás.
Y oyes a Vivaldi, en los palacetes , con musicos mediocres, pero en un contexto encantador.
Visitas las tiendas de máscaras, y me traes dos. La proxima vez que vayas , creo que te pediré dos trajes , uno para tí y otro para mí, para bailar al son de la música de los palacetes con músicos mediocres. Esa vez iremos en Carnaval, a formar parte del bullicio.
Por útlimo, el cementerio, una isla que hace las funciones de cementerio, no pude ni saber que existía en el viaje relampago, pero tu si has ido, tomaste una mañana el vaporetto y lo viste. Es espectacular, imagino un funeral, la gondola y el sequito detrás, entrando por las puertas de la isla, para enterrar allí al fallecido. Lo añadiré a mi coleccion de cementerios.
Y esto es todo, son lugares, pero vistos desde otra perspectiva, mi mente intentando adentrarse en la timidez del sociólogo, al que va dedicado este post.
viernes, 18 de abril de 2008
Carta dudosa

viernes, 11 de abril de 2008
Grandes Personas en un Hospital Grande
A veces oigo, o leo, quejas de lo mal que nos tratan a las enfermeras, salen noticias de agresiones a personal sanitario, estres laboral, mal ambiente en los centros sanitarios. Las leemos, si somos parte de ellas nos cabreamos unos días, nos quejamos y las dejamos luego pasar. En resumen, las olvidamos.
En nuestro trabajo, a veces llegamos incluso a normalizar cierto tipo de situaciones, puede que no voluntariamente. "Normal viene de norma". Cuando las normas no están claras, se llegan a olvidar, a adecuar a las situaciones y convertirlas en lo habitual , o simplemente a aceptarlas sin cuestionarlas.
Cuando las normas no están bien aclaradas (no digo claras), se recurre a menudo al "siempre se hizo así", "esto es lo que hay" y frases de este estilo.
Esto es peligroso, muy peligroso.
Existe un tipo de evidencia basada en la práctica, pero ¿qué ocurre si confundimos práctica con hábitos sin fundamentar, muchas veces obsoletos?
Explico esto para meterme de lleno en la historia.
Las personas que hayan trabajado alguna vez con pacientes de diálisis me entenderán mejor que las que no. No digo que todos sean iguales, no generalizo, pero he trabajado en diálisis en lugares distintos, y he hablado con varias personas de distintos centros y todos se han encontrado alguna vez con el perfil que describo, en mayor o menor medida.
Este parece un esperpento, una exageración, pero es real como la vida misma, como las bajas por depresión y como las denuncias por agresión.

"Donde hay confianza, da asco" decía mi abuela. Y tenía razón. Es el inconveniente de tratar siempre a los mismos pacientes, a veces pecamos de confianza excesiva, puede que inconscientemente, pues el peso del tiempo se nota, pues puede que conozcamos a un paciente desde años. Es la contrapartida de poder realizar un seguimiento de nuestros pacientes muy continuado en el tiempo.
Esos insultos, ese comportamiento, lo sufrimos una y otra vez, a algunos nos afecta, a otros no tanto, nos quejamos, se hace poco o nada, se tranquiliza la situación y vuelta a las andadas. Se personalizan los insultos y descalificaciones, un día le toca a uno de nosotros, otro día le toca a otro ... "No vales para nada", "Tú solo estas aquí para hacer lo que yo diga", "A mí tú no me tocas hoy". Frases que nos llevamos fuera, a veces nos comprenden fuera de la sala, otras veces no. Incluso oímos a compañeros que no lo viven igual , "eres una exagerada".

martes, 8 de abril de 2008
Medio llena, medio vacía
Hoy sigue lloviendo mucho. Esta mañana otra vez en el Hospital Grande. Se me había olvidado que existía, pues no voy desde el sabado y además se me han hecho estos días muy largos, no sé por qué. Aburrimiento, no ha pasado nada especial, lo de siempre, los mareos de siempre, la gente de siempre...
Estoy en "uno de esos días" (parece un anuncio esto), en que no hay ganas, simplemente. No hay ganas de estudiar, ni de trabajar, ni de comer...bueno, de comer siempre.
Será la lluvia. Sé que es necesaria, que hace falta,que hay sequía y vendrán las restricciones, pero no puedo evitar el ponerme un poco melancólica con la lluvia.
Miro a un lado, y veo el monte totalmente negro y una nube encima tapando la parte más alta, donde está la cruz que hace cumbre. Miro al otro y veo el Mediterráneo, que es hoy de cualquier color menos azul (se cae otro tópico).
Así que hoy el post va del tiempo. Tiene gracia, como cuando en el ascensor te encuentras con un vecino con el que no tienes mucho roce y te pones a hablar el tiempo, para pasar el rato y tener un minimo de sociabilidad.
"Parece que va a llover" y frases por el estilo.
Y aquí estoy, en la pelea constante con el muestreo estadístico, las distribuciones uniformes y la esperanza matemática, que no me aclaro y la neurona hoy no me responde.
Medio llena
Bueno, pues por fin la lluvia, que falta hace. Miro a mis plantas y lo agradecen, ya que a veces no las riego como debiera. Además, no quisiera que hubiera restricciones, pues mi horario de duchas, lavados, consumo de agua en general es un poco arbitrario.
En el Hospital Grande bien, lo que es básicamente un "sin incidencias" en toda regla, además he estado con mi compi que andaba haciendo un trabajo fuera y me ha alegrado el momento "las primas atacan de nuevo".
En días así no apetece estudiar, pues miro por la terraza y veo nubes y espero a que empiecen a caer los rayos en el agua, digno de disfrutar, y más si es por la noche. Pero me parece que no va a llover tanto como creía, incluso empieza a salir el sol por una rendija.
En estos días de lluvia lo que apetece es meterse unas migas entre pecho y espalda con su ajo, su panceta iberica y su choricillo, y luego quemarlas por el paseo marítimo con el día así gris, y ver las olas saltando por los espigones y el mar bravío, el olor a lluvia en el mar me encanta.
Y como dijo Scarlett : "Mañana será otro día"
lunes, 7 de abril de 2008
Murió Charlton Heston
Protagonizó varias películas históricas y de corte religioso. Recuerdo, entre otras, las conocidas "Los diez mandamientos", "El Cid" rodada en parte en España, y "Ben Hur" con la cual consiguió el Oscar en 1959.
El actor también fue presidente del Sindicato de Actores de la Pantalla y del Instituto Cinematográfico Estadounidense. Además, marchó en las protestas por los derechos civiles de los cincuenta. Años después se volvió conservador. En junio de 1998, Heston fue elegido presidente de la Asociación Nacional de Armas (NRA), y posó en anuncios sujetando un fusil.
En 2002 anunció públicamente que padecía la enfermedad de Alzheimer. “Debo encontrar un punto de equilibrio entre el valor y la resignación”, dijo.
Siguió casado hasta su muerte con su primera esposa, a la que conoció en la universidad. El matrimonio tuvo un hijo y una hija.
En 2003 fue distinguido por el presidente de los Estados Unidos con la Medalla de la Libertad. Heston falleció a los 84 años en su residencia de Beverly Hills el 5 de abril de 2008, acompañado por su esposa Lydia, con quien estuvo casado 64 años.
Personalmente, la pelicula que más me ha gustado de su filmografía fue "El planeta de los simios" tanto por la temática como por su interpretación.
El final de esta pelicula es impresionante y una joya de la historia del cine.
domingo, 6 de abril de 2008
Hospitales Ecológicos

El área hospitalaria obtiene el 75% del agua caliente con energía solar, lo que reduce la emisión de CO2 en 2.500 toneladas anuales

Hacia el Hospital Ecologico
Un hospital es como una gran ciudad y un lugar conflictivo con el medio ambiente porque se consume mucho y se genera un gran volumen de residuos todos los días del año. Sólo en 2007, el Virgen de las Nieves de Granada, un centro de referencia regional en el que trabajan más de 4.400 personas y que atiende a una población de 442.000 habitantes, generó más de 3.000 toneladas de residuos, cantidad equivalente a la que produce una población de más de 6.600 habitantes. Hasta ahora la política ambiental de los hospitales se centraba en la separación de residuos, pero algunos han introducido medidas pioneras para reducir el consumo de recursos y producir energías menos contaminantes, además de una alimentación ecológica.

El Servicio Andaluz de Salud es pionero en España en la gestión ambiental
Un hospital genera tantos residuos como una localidad de 6.000 habitantes
Gestión diferenciada de los residuos
La separación, recogida y traslado de los residuos sigue un proceso protocolizado y establecido en una vasta legislación, pero no existe ninguna ley nacional o europea específica para los residuos sanitarios. Para el manejo de estos residuos se parte de la ley básica, la Ley 10 de Residuos de 1999, y luego cada comunidad autónoma desarrolla su normativa específica, que, con pequeñas variaciones, establece una clasificación por tipo de residuos y tratamientos de eliminación. Para cada uno se utiliza una bolsa, contenedor y leyenda de colores, tamaños y características diferentes.
martes, 1 de abril de 2008
Diversión en el trabajo

El humor, una ventaja competitiva bien seria
La investigación científica y numerosas empresas ya han comprobado los importantes beneficios del humor en el trabajo.
Atrae y retiene a los recursos humanos más valiosos
Potencia la salud y las capacidades del empleado
Fortalece la motivación individual y colectiva
Estimula la innovación
Optimiza la comunicación interna
Favorece el aprendizaje
Cohesiona los equipos humanos
Potencia el impacto persuasivo de los mensajes de venta
Fortalece las relaciones con los clientes
Crea un entorno más agradable y humano para trabajar