lunes, 17 de diciembre de 2012

Marea blanca, marea verde

 Podría ser el título de un poema o de una canción. Para mi es un himno a la cordura. 


Hace algún tiempo se han unido a las protestas de la sociedad dos nuevos grupos, representan dos  pilares fundamentales del decadente estado del bienestar: los integrantes de la Sanidad y de la Educación.
Hay quienes piensan que estas protestas están fundamentadas por el egoísmo de unos colectivos que han perdido de un plumazo derechos adquiridos a lo largo del tiempo. 
No es esta la base de la reivindicación.
No queremos un sistema educativo con retroceso de cuarenta años. Con las reformas del sistema educativo se esta vulnerando el derecho global a la educación, condicionando el futuro del alumnado al nivel socioeconómico de sus familias. Recuerdo cuando era niña las clases de " permanencia" en el colegio público donde estudiaba en los 70, los que podían pagar esas clases de refuerzo gozaban del privilegio de una atención menos masificada. Eran actividades extra escolares pero dentro del programa. Quien no podía pagarlas se perdía clases que entraban en el temario. Con esto se realizaba una segregación del alumnado, el que podía pagar y el que no.
Se vuelve a esto. Se esta favoreciendo a la Enseñanza privada en detrimento de la pública. Con el aumento de ratios, la no contratación , la desaparición de puestos de trabajo, se esta desmantelando, pero siguen los conciertos con colegios que segregan al alumnado, desoyendo la Sentencia del Tribunal Supremo que prohibe esta segregación.
¿ dónde queremos ir a parar con todo esto?
En cuanto a Sanidad, se están empezando a privatizar hospitales , recortes en recursos materiales y humanos en la Pública, mermando una Sanidad Universal. Copagos, cierres de plantas, contratos al 75% . Lo que antes era un modelo a seguir, ahora ya no tanto. 
Nosotros, los funcionarios , si, los que últimamente estamos tan mal considerados, los que tenemos tanta " cara" que protestamos porque nos han quitado la paga extra, porque nos han aumentado el número de horas, los que gozamos de una cierta estabilidad laboral, nos quejamos. Ya era hora de que nos quejáramos . Llevamos tiempo viendo como poco a poco todo se va al garete, sacando fuerzas para seguir realizando nuestra labor lo mejor posible a pesar de los recortes, aguzando el ingenio para seguir dando la atención al usuario con los pocos medios de que disponemos, soportando miradas de personas que creen todo lo que leen en ciertos periódicos, o que ven en ciertas cadenas de TV, que dan la razón a nuestro gobierno, diciendo que el recorte es necesario, que otra cosa no se puede hacer, que hay que apretarse el cinturón.
Ya ha pasado casi un año y estas medidas no han dado el fruto deseado. Aumenta el paro, las familias tienen cada vez mas dificultades para subsistir. La economía no se recupera. No se ve la luz al final del túnel. Me da igual que  la deuda sea o no heredada. Pienso que un gobierno esta ahí para solucionar problemas, no para hundir más al país con estas medidas.
Ante todo esto me pregunto: ¿ para qué tanto esfuerzo? No soy economista. No se en que se basa la famosa prima de riesgo para subir o bajar, no se que factores intervienen en la credibilidad ante los mercados. ¿ Que son en realidad esa serie de entelequias? ¿ Un engaño? ¿ Un pretexto utilizado para justificar medidas efectuadas sin lógica?
Lo único que se es que cada vez más existen más impedimentos para realizar nuestra labor con un mínimo de calidad, y eso lo estamos sufriendo todos, no sólo los integrantes de las dos mareas, sino la totalidad de la población de este país.

Y seguiremos en la lucha hasta ver cualquier atisbo de sensatez en todo esto.