jueves, 11 de octubre de 2012

Microrrelato: La mirada invisible

El ruido de los limpiaparabrisas lo adormecía. Una imagen recorrió su cabeza.
Aquellos ojos que creía ver por el retrovisor volvían de nuevo. ¿Lances del pasado o esta vez era real?
Recordaba vagamente la extraña muerte de su hermano, sus sospechas cuando la policía científica encontró la caja azul cerca de la escena. El caso se archivó muy a su pesar. Soñaba a menudo esa mirada, aunque con el paso del tiempo ese sueño se iba difuminando hasta convertirse en un recuerdo borroso.
No supo nada de la familia de su hermano gemelo hasta el fatal momento. No sabía que se había casado y que había heredado un grupo de empresas.
Había dejado de llover y pudo divisar el bar. Allí lo esperaba una persona con la que había concertado una cita dos días antes. ¿ Sería ella?
Al entrar, buscó una mesa tranquila, pidió un café y el periódico. Había llegado algo temprano , pero no le importaba. Así tendría tiempo para pensar.
Apareció una caja color azul frente a sus ojos. Ella la había puesto allí. No sabía lo que contenía, pero debía ser algo importante. La saludó con un ademan de cabeza y se fue.
Le esperaba un largo viaje hasta casa y decidió no entretenerse.
Por el camino, de nuevo aquellos ojos en el retrovisor, la visión volvía con más fuerza.
Al llegar a una gasolinera quiso parar, pero el coche derrapó de una manera extraña. Dos vueltas de campana antes de caer por el precipicio.
Su hermano gemelo solo halló cerca de la escena una caja de color azul, prueba inconsistente para que la policía siguiera investigando....
Los ojos le sonreían ahora. Ella había ganado.

Basado en una novela no publicada que escribí hace diez años