
Estaba deseando publicar este post. Pudimos, sí, y de qué manera.
Partido no tan espectacular como el anterior, cierto es que nos veíamos las caras con una selección muy fuerte, pero jugamos con una superioridad a la que el sufrido público de la selección de los últimos tiempos no estamos acostumbrados.
Ya no podemos decir que fue un golpe de suerte, ni el arbitro nos ayudo, ni frases parecidas. Ganamos la Eurocopa con todo el merecimiento y reconocimiento por parte de las demás selecciones, que veían venir a los nuestros y se echaban a temblar.
El juego iba in crescendo a la medida que pasaban los días, y nos lo íbamos creyendo también. Nos daba algo de miedo admitirlo, pero hemos sido los mejores y con diferencia.
En cuanto al partido de final, pues comenzó con un poco de nervios al principio, pero hay que tener en cuenta que la selección es muy joven, los hemos visto jugando hace poco de sub-21, esa sub-21 que ganaba fácil y decíamos : ¿Y por qué la absoluta no jugará igual que estos chavales? Pues los chavales se han hecho mayores y siguen jugando bien, o mucho más que bien.
Cuando se iban dando cuenta de que una final era, básicamente, un partido de fútbol de 90' , se iban organizando en el campo, hasta hacerlo suyo, dominando como en los partidos anteriores.
El gol se hizo de rogar. Algunos tiros a puerta y al poste, con los ¡Uy! en nuestras gargantas y corazones; algunos llegamos a pensar que sería una pena, con lo bien que estábamos jugando, perder esta oportunidad. Otros, tranquilos, pensando, ya llegará el ansiado gol.
Y llegó, en el minuto 32, el niño Torres lo estaba intentando desde hacía mucho, y marcó el gol que nos dió la final a nosotros.
El resto del partido fue de dominio español, pero no caían más. Estábamos nerviosos, sabíamos que podíamos ganar a la temida Alemania, pero no nos lo acabábamos de creer. Alemania, aunque arrinconada, podía marcar en una jugada a balón parado o alguna genialidad. Muchos partidos se han perdido o ganado sin merecerlo, y éste podía ser uno más.
Al fin, se pitó el final y todos estallamos al unisono al grito de ¡Campeones!.
Hoy , tras la resaca postpartido, todos volvemos a nuestros trabajos, a pensar en el precio de la gasolina, en la hipoteca, en los examenes, en las cotidianidades... pero no podremos dejar de decirnos que fue muy bonito mientras duró mientras retumba en nuestras cabezas lo de :
"El día 29, España campeón"

